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07 EL DISSENY EN ELS JOCS OLÍMPICS. UN LLEGAT PER A BARCELONA, 1992

Los símbolos de los juegos de la xxv olimpíada de Barcelona'92

Símbolo y logotipo de los Juegos Olímpicos de Barcelona'92


Concurso para la obtención del símbolo y logotipo oficial

En octubre de 1987, una comisión asesora del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Barcelona'92 formada por catorce expertos en diseño recomendó realizar un concurso restringido para la obtención del símbolo y la mascota olímpicos. Se propusieron varios nombres y fueron finalmente invitados a concursar los seis profesionales más votados en ambas categorías.
El l de diciembre del mismo año, un jurado compuesto por profesionales del diseño, de la comunicación y representantes del COOB'92 decidió elegir (por 17 votos sobre 18) la propuesta de símbolo y logotipo presentada por Josep M. Trias para los Juegos Olímpicos de Barcelona'92.


Sobre el lenguaje del símbolo

Una de las premisas básicas del proceso proyectual fue la necesidad de diferenciarse de las imágenes características de las anteriores ediciones de los Juegos Olímpicos o de las candidaturas. Esta consideración no surgió tanto de exigencias de originalidad del diseño como de la constatación de que el símbolo no podía estar realizado con un vocabulario técnico, geométrico o tecnológico. Ni Barcelona, ni tampoco Cataluña o España, pueden «vender» una imagen de carácter tecnológico. Es innegable que internacionalmente Barcelona se asocia a Picasso, Miró, Dalí, Gaudí o Tapies; esta evidencia conducía a la necesidad de definir un lenguaje más humano, más cálido, más artístico, más creativo, más personal, en suma, más coherente con los valores comunicativos que era preciso transmitir.
Ya desde los inicios del proyecto consideré, pues, la posibilidad de que el símbolo tuviera la característica de «dibujado a mano» y no dibujado con instrumentos propios de lenguajes más tecnificados. El trazo aparecía así como rasgo fundamental del símbolo.
En los numerosos croquis, borradores y notas previas aparecía de forma insistente esa valoración del trazo gráfico como una de las alternativas más consistentes; numerosos ensayos de mil y un trazos de rotulador se entremezclaban continuamente con esbozos de contenidos expresivos más anecdóticos, desestimados en la etapa final de concreción del símbolo. El color, que aparece en el resultado final como uno de sus elementos más característicos, hizo acto de presencia una vez que la definición constructiva del diseño hubo alcanzado un elevado grado de concreción.


Sobre la mediterraneidad del símbolo

Barcelona es una ciudad de puerto, de historia milenaria, y es difícil —por no decir imposible— disociar el mar del devenir histórico de la ciudad.
El mar es, además, el Mediterráneo, que configura inequívocamente una personalidad extrovertida, expresiva, luminosa, dinámica, colorista, desenfadada, libre, directa y humana.
Sin duda estos conceptos diferencian e identifican a Barcelona y a su cultura y, por lo tanto, esa personalidad debía reflejarse en el carácter del símbolo que debía representar e identificar los Juegos Olímpicos barceloneses. Tenía que ser, pues, un diseño que pudiera ser definido como símbolo mediterráneo.
Ese criterio de mediterraneidad era una nueva justificación de la necesidad de diferenciar este diseño de las imágenes gráficas de anteriores convocatorias olímpicas, que en su mayor parte podían ser definidas como elaboraciones geométricas muy alejadas de ese carácter expresivo que el diseño debía comunicar.


Sobre la universalidad y humanidad de lo deportivo y lo olímpico


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Habitualmente la imagen de los anteriores Juegos Olímpicos se había centrado en símbolos de ciudades o países, o bien en sus edificios u otros elementos emblemáticos, tales como escudos o banderas. Desde un primer momento se consideró que los símbolos que en este campo podía aportar Barcelona —cruces y barras, señera, Sagrada Familia, monumento a Colón— entrañaban un cierto peligro de caer en un anecdotismo excesivo, muy alejado en todo caso del pretendido universalismo del símbolo, y con un riesgo evidente de posibles equívocos semánticos. Un símbolo excesivamente localista restringiría el campo semántico necesario para constituir un mensaje representativo de Barcelona-Cataluña-España, papel que necesariamente debía asumir el logotipo. Además de esta universalidad, concurrían los valores expresivos propios de los Juegos Olímpicos, esa dimensión que podría denominarse deportivo-olímpica.
Los Juegos son una manifestación deportiva de ámbito internacional protagonizada por deportistas, por hombres y mujeres. ¿Por qué razón no diseñar un símbolo que utilizara la síntesis de una figura humana en actitud deportiva? El símbolo diseñado pretende ser una síntesis (casi rupestre o arqueológica) de un individuo (hombre o mujer) en actitud dinámica (corriendo o saltando), valores acumulados a los anteriormente descritos. El Hombre como protagonista de unos Juegos Olímpicos, el atleta mediterráneo. De esta forma el símbolo admite dos lecturas; una, primera e inmediata, centrada en sus valores táctiles, y una segunda, más reflexiva e inducida, de unos determinados valores de figuración.


Sobre los colores

Los colores de las enseñas de Barcelona, Cataluña y España son fundamentalmente el amarillo y el rojo; por tanto, si el propósito era identificar esa triple realidad topográfica y política, no podía evitarse su utilización.
Una especial característica de la mediterraneidad de Barcelona, a la que antes se aludía, aconsejó la incorporación del azul representativo del mar, color fundamentalmente frío, en evidente contraste con los dos cálidos.
El color rojo se asocia a vida (sangre), fuego (calor), pasión, sentimientos, dolor y libertad; el amarillo al sol, a la luz, a la comprensión, a la intuición, al intelecto y a los valores humanos. El azul se asocia, por su parte, a mar, cielo, luz de día, pensamiento, constancia, justicia y frialdad. De esta forma, también la dimensión cromática —además de su contribución decisiva a la definición material del diseño y a su posterior desarrollo— asumía un papel propio y característico en el valor expresivo global del símbolo.


Sobre el dinamismo


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El símbolo describe la intención de un desplazamiento (de izquierda a derecha, en el sentido ordinario de la lectura), en actitud de saltar o correr; los brazos abiertos y tendidos contribuyen al dinamismo del símbolo, mientras la cabeza —dispuesta en una posición más estática—equilibra el conjunto, configurando un eje central de rotación. Es el salto del atleta por encima de Barcelona y los anillos olímpicos, que ofician de base sustentadora de la composición; pero también es, a su vez, el salto de alegría al ganar una medalla o la actitud de brazos abiertos, símbolo universal de la hospitalidad.


Sobre el logotipo

El logotipo Barcelona'92 ha sido compuesto con una tipografía Times Demi Bold (New Roman), que posee unas referencias culturales de antigüedad y romanidad, de latinidad y seriedad. Tipografía que por sus rasgos opera perfectamente como elemento puente entre los valores esencialmente táctiles del trazo y el mecanismo geométrico del símbolo de los cinco anillos olímpicos, papel enfatizado por su disposición entre uno y otro (insólita, a juzgar por los desarrollos gráficos asociados de las últimas ediciones de los Juegos Olímpicos).
Frente a la frialdad, aparente asepsia y pretendida «modernidad» de las tipografías de palo seco (Futura y Helvética, fundamentalmente), la utilización de una Times, que a pesar de su origen sajón se revela como heredera directa de la capital romana, suponía un decidido compromiso hacia una nueva culturalidad de la tipografía.


La olimpíada cultural

Con la designación de Barcelona como sede de los Juegos de la
XXV Olimpíada Barcelona 1992, el COOB'92 adquirió el compromiso de llevar a cabo un ámplio programa cultural durante los cuatro años de duración de la Olimpíada. La línea que se siguió en este programa, de acuerdo con los principios olímpicos de amistad entre los pueblos, de creatividad y concurrencia armónica, es la de intercambio universal asociado con el deporte y con la gran fiesta de la juventud que son los Juegos Olímpicos, ofreciendo un prólogo adecuado durante los cuatro años de la Olimpíada, así como durante la celebración de los Juegos. Para la identificación de esta Olimpíada Cultural se ha creado un logotipo que acompañará a todas las actividades que se desarrollen en el marco del programa.


Logotipo

Está formado por los siguientes elementos:
Un fondo rojo (color olímpico) cuadrado.
Las siglas «OC» de Olimpíada Cultural: formadas a partir de un fragmento del símbolo de los anillos olímpicos, sitúan la cultura en el contexto olímpico y forman un «logotipo» reducido a siglas memorizables.
El símbolo oficial de los Juegos Olímpicos de Barcelona'92: situado estratégicamente en el margen superior derecho del fondo y encima de las siglas «OC», colabora en el equilibrio de los tres elementos configuradores de la imagen, al mismo tiempo que barceloniza inequívocamente el conjunto.
Tipografía Times Demi Bold: es la misma con que se ha compuesto el logotipo «Barcelona'92», consiguiendo así una coherencia tipográfica, además de un carácter marcadamente cultural.


Voluntarios'92

Para un mejor funcionamiento interno y externo de toda la organización que comprende unos Juegos Olímpicos, se ha creado un equipo de Voluntarios que colaboran y participan de manera directa en diversas funciones según las necesidades de la organización.
Estas funciones, entre otras, incluyen desde un completo servicio de traductores hasta la información de control de accesos, pasando por la información general al público, acompañamiento, auxiliares de competición, ayuda técnica en el centro de Radio y TV, etc.
Para la identificación de este equipo de Voluntarios se ha creado un logotipo que acompaña a todas las actividades que desarrollen las personas que integren el equipo.


Logotipo


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Está formado por los siguientes elementos:
Un doble fondo rojo y azul (colores olímpicos) rectangular horizontal con el final inferior «roto», que le confiere un carácter cultural joven, dinámico, vivo y no mecánico.
La palabra «Voluntarios'92» en negativo blanco, compuesta con la misma tipografía Times Demi Bold del logotipo «Barcelona'92» y de la «Olimpíada Cultural Barcelona'92», con el fin de conseguir coherencia tipográfica.
Sustitución de la «i» (en catalán) y de las «io» (en castellano), por el símbolo de los Juegos Olímpicos de Barcelona'92 con el objeto de personalizar el nombre y de barcelonizar el concepto de Voluntario, además de pretender superar el hecho del bilingüismo.


Pictogramas de deportes


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La serie de pictogramas propuesta para la simbolización de los deportes olímpicos tiene su origen en el mismo símbolo de los Juegos de Barcelona'92.
El símbolo, como síntesis antropomórfica de un atleta en actitud dinámica o de salto, sugirió ya desde el primer momento de su obtención la posibilidad de realizar las variaciones suficientes como para que pudieran ser asociadas a los diversos deportes olímpicos, por otro lado ya conocidos y asumidos internacionalmente en su forma de pictograma. Se cumple así, desde la misma concepción del diseño, con una de las condiciones básicas de los pictogramas, la de la creación de una imagen unitaria de los Juegos Olímpicos, sirviendo de vehículo a los significados centrales que se le atribuyen. En este caso, los valores básicos de un diseño de calidad, con la voluntad humanista, de sociabilidad y de identificación con la cultura propia y su entorno mediterráneo.
Los tres elementos antropomórficos del símbolo se convierten en los tres elementos básicos de la estructura de los pictogramas de deportes: el punto azul propone la significación de la cabeza: la línea amarilla propone la significación de los brazos; la línea roja propone la significación de las piernas.
Las diferencias con los anteriores sistemas de pictogramas son notables. Existen diferencias en los elementos que componen la estructura de los pictogramas y también en las formas de articulación de estos elementos.
La estructura se compone, ahora, únicamente de tres elementos; cabeza, brazos y piernas, A diferencia de todas las experiencias anteriores, no hay un elemento propio para representar el tronco del cuerpo. La percepción del tronco del atleta debe ser el resultado de la percepción del conjunto del pictograma. La identificación del cuerpo se confía a una acción descodificadora del receptor, quien debe aportar su propia imaginación.
La segunda gran diferencia se encuentra en la forma de articulación que se establece entre los elementos que componen el pictograma. Mientras que en las series anteriores estos elementos (cabeza, cuerpo, piernas) se articulaban de acuerdo con un código geométrico estricto y con un número limitado de combinatorias, en los nuevos pictogramas de Barcelona'92 esta combinatoria es abierta, menos codificadado normalizada, y, por tanto, más creativa. Los pictogramas de Barcelona no pertenecen a un sistema articulado, sino a un lenguaje plenamente icónico, formado por analogías entre la percepción visual del pictograma y el recuerdo que cada receptor tiene de las prácticas deportivas, ya sea por la visión directa del deporte o por la experiencia visual a través de los medios de comunicación.
El trabajo de diseño realizado ha consistido en la investigación de las posibilidades de extrapolación del estilo gráfico del símbolo de Barcelona'92, a los diferentes deportes olímpicos, procurando un máximo de comprensión, expresividad y personalización.


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Símbolo y logotipo para los juegos paralímpicos

El símbolo de los
IX Juegos Paralímpicos de Barcelona'92 tiene su origen en el de los Juegos Absolutos de Barcelona'92. La identidad de los Juegos Paralímpicos tenía que poder ser reconocida y asociada a la de los Juegos Absolutos, pero no podía ser la misma, debía tener una imagen propia. Así pues, el símbolo diseñado pretende transmitir los mismos conceptos de humanidad y mediterraneidad mediante la expresión humanizada y antropomórfica de su trazo, y por su triple colorido: azul del Mediterráneo, amarillo del sol y rojo de vida.
Por otro lado, a la cabeza azul centrada y a los brazos amarillos abiertos en señal de acogida y de alegría se añade un tercer elemento rojo circular que lo acaba de caracterizar y que pretende ser una síntesis entre unas piernas y el elemento principal de la universal y simbólica silla de ruedas de los disminuidos físicos.
Los logotipos «Paralímpics» y «Barcelona'92» han sido compuestos con el mismo tipo de letra utilizada en los de los Juegos Absolutos con el fin de dar al símbolo el mismo contraste de carácter gráfico y tipográfico.


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Sobre l'autor



JOSEP M. TRIAS


Dissenyador gràfic Autor del símbol i del sistema de senyalització de les Olimpíades.






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Aquest article consta de tres parts:

1.  La primera part, relativa a l'acceptació social del Cobi, analitza breument els problemes i les implicacions que es donen en la difícil elecció d'una mascota olímpica. En segon lloc, es fa referència al grau d'acceptació popular i a les resistències que ha suscitat la mascota olímpica en importants sectors de la societat.

2.  La segona part inclou una sèrie de consideracions de caràcter sociològic sobre l’«estètica» o l'«antiestètica» del Cobi com a producte de la indústria cultural i com a objecte de disseny.

3.  La tercera part fa referència a l'ús i l'apropiació social del Cobi, especialment per part de grups de signe radical i contestatari. Aquesta darrera part inclou un repertori de les imatges més significatives i suggestives de l'«anti-Cobi».

[...]


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